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Full text of "Recursos para la Escuela Sabatica (2do. Trimestre 2008)"

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Jesuf, el Siervo 



Juan 13:1-17; El Deseado de todas las gentes, págs. 5^?-607. 



! 1 1 Igunas de las tareas que tienes que cumplir 
^^\ te desagradan tanto que te tienes que tapar la 
nariz? Jesús no fue tan orgulloso como para no hacer 
una de esas tareas en favor de sus discípulos. Más 
bien, deseaba mostrarles lo mucho que los amaba y 
cómo debían ellos servir a los demás. 

esús y sus discípulos se habían reunido 
J para celebrar la Pascua. Jesús sabía que 
esa era la última vez que comería con sus discí- 
pulos antes de morir y estaba preocupado. 
Todavía deseaba enseñarles muchas 
cosas y ya casi se le aca- 
baba el tiempo. 

Sus discípulos podían 
percibir que algo impor- 
tante estaba por pasar. 
Pero ellos esperaban que 
Jesús tomara el trono y 
se convirtiera en el 
gobernante del país. 
Estaban esperando que 
Jesús estableciera su 
reino en la tierra. Y cada 
uno de ellos quería ocu- 
par el mejor lugar en ese 
reino. Cada uno de ellos 
creía que merecía la posi- 
ción más importante. 
Era costumbre en 
aquellos días, que un 
siervo lavara los pies de los invitados antes de 
cenar, especialmente en una cena tan impor- 
tante como la de la Pascua. Y todo estaba listo 
allí donde se habían reunido: la jarra, la palan- 
gana y la toalla. Todo, menos el siervo. La cena 
estaba lista. Si alguien venía y les lavaba los 




pies, podían comenzar a celebrar la fiesta de la 
Pascua. 

Todos esperaban en silencio. Los discípulos 
se sentían incómodos y ninguno de ellos mira- 
ba a los demás. Cada uno sabía lo que tenía 
que hacerse, pero ninguno lo iba a hacer. Cada 
uno pensaba: Yo no voy a hacer el trabajo de un 
siervo. Después de todo, merezco la posición más 
importante en el nuevo reino de Jesús. No me voy a 
arrodillar a lavar los pies de los demás. 

Jesús sabía lo que estaban pensando sus 

discípulos. Desesperadamente 
quería enseñarles que su 
reino se basaba en el 
amor. La forma de 
mostrar su amor por 
los demás era darle 
abnegadamente el pri- 
mer lugar a otros. Los 
discípulos de Jesús 
habían pasado tres 
años y medio con él, 
pero todavía no ha- 
bían aprendido la lec- 
ción más importante. 
La grandeza en el 
reino de Dios se 
alcanza por medio del 
servicio humilde en 
favor de los demás. 
Así que Jesús les dio 
un último ejemplo. 
Tranquilamente se levantó de la mesa y se 
quitó su manto. Se enrolló la toalla en torno a 
su cintura y vació agua en la palangana. Sin 
decir una palabra, comenzó a lavar los pies de 
los discípulos. No les dio un sermón. 



Mensaje 

Mostramos el amor de Dios 
cwaMdo servimos a otros. 

4É^ 4É^ ^Él» 4Íl» ^ih^ 4M 



Simplemente hizo el trabajo que ninguno quiso 
hacer porque se sentían demasiado importan- 
tes. ¿Te imaginas lo avergonzados que segura- 
mente se sintieron? Él era su Maestro, el Hijo 
de Dios, el Creador del universo. Y estaba 
haciendo el trabajo de un siervo. 

Esto era más de lo que Pedro podía soportar. 

-Señor -le dijo-, ¿me vas a lavar los pies a mí? 

-Tengo que lavarte si quieres ser uno de 
mis fieles seguidores -le contestó Jesús. 

Jesús les estaba lavando a sus discípulos 
algo más que el polvo de sus pies. Les estaba 
quitando de encima su orgullo y egoísmo. Les 
estaba enseñando a servirse los unos a los 
otros. Les estaba mostrando cómo acercarse a 
aquellos a quienes muy pronto les estarían 
predicando las buenas nuevas. 

Jesús terminó de lavar los pies de sus discí 



Versículo para 
memoriiar: 

''Pues si yo, el Maestro 
y el Qehor, les fie lava- 
do a ustedes los píes, 
también usUdes deben 
lavarse los píes unos a 

otros" (Juan 13:14). 




pulos y entonces se sentó. 

Luego les preguntó: -¿Entienden bien lo 
que he hecho por ustedes? Pues si yo, el 
Maestro y Señor les he lavado a ustedes los 
pies, también ustedes deben lavarse los pies 
unos a otros. Les he dado ejemplo. Deben 
hacer lo que yo he hecho. En otras palabras, 
Jesús estaba diciendo: ''Sirvan a los demás''. No 
tengan temor de hacer ninguna cosa 
que sea una muestra de mi amor. 

La humildad es la señal de la ver- 
dadera grandeza. Esa noche los discí- 
pulos aprendieron una lección que 
nunca olvidarían. Y Jesús quiere que 
nosotros también aprendamos esa lec- 
ción. Desea ayudarnos a vivir una 
vida de servicio en favor de los 
demás. De esta forma la gente 
sabrá que somos amigos de Jesús. 
Cuando Jesús terminó, hizo tam- 
bién otra promesa. Dijo: -No celebra- 
ré otro servicio como este hasta que lo 
haga con ustedes en el cielo. 

Algún día estaremos con Jesús y 
celebraremos con él ese servicio 
especial. Pero por ahora, Jesús 
desea ayudarnos a vivir una vida de ser- 
vicio en favor de los demás. Así la gente 
sabrá que somos amigos de Jesús. 



4Uí ^íM 4m 



Wivk/tJÍL/ Sí es posible, ve tOY\ tu familia a un 
lugar tranquilo al aire libre. Lean juntos Juan 13:1 al 
17. Hablen acerca de la conducta de Pedro. JPor 
(([kí cambió de parecer.^ 

w/w/tJÍL/ Ensénale el versículo para memo- 
rizar a tu familia. Ponte de pie y avanza m paso 
por cada palabra (([xt digas. Pídele a los demás 
((\xt hagan lo mx^mo. 



Nuestros 
caminos están XoAo^o^ y 
polvorientos. La gente usa san- 
dalias. 

¡Verdaderamente ensucian 
los pies! 



D "OJ/yM N gTo 



^ ^ Lean y comenten Juan 13:1 al 5 durante el 
culto familiar. ¿Que sabía Jesús acerca de ^\k futuro.^ 
¿Que hizo en favor de sus discípulos.^ 

™ ™ Pide permiso para preparar una comida 
sencilla o unos bocadillos. Sírvele a tu familia chorno si 
fueras wí\ siervo. ¿Que más puedes hacer para servir 
a tu familia.^ ¿Por ({[xí lo harías.^ 



o ® 



^•^ ^•^ Piensa en otras tres formas de ser 
wí\ siervo de Jesús esta semana. 



t^*^ Recuerda hacer esa tarea tan 
desagradable ({{xt prometiste hacer en la Escuela 
Sabática. Dale hoy a alguien tu tarjeta "Para ser- 
virte". 

WhJ^hj^ Mientras te lavas los pies hoy, 
nota tixiw sucios (o limpios) están. Piensa en 
cómo se siY\f\eroY\ los discípulos cuando Jesús 
les lavó sus polvorientos pies. 



w^ywfJiy Dale gracias a la persona que hace el 
aseo de tu escuela o de la iglesia por mantener todo 
muy limpio. Recoge los papeles para ayudarle. 

yj^J CoY\sigue en la biblioteca uy\ libro de 
costumbres del Medio Oriente. Lee acerca del esti- 
lo de vida en esos lugares. 



^hJWK) 



Piensa en algunas personas que 
soY\ famosas hoy en el muY\do. ¿Es el servir a los 
demás lo que los hace famosos, o viven una vida 
egoísta.^ ¿Por cuál estilo de vida te gustaría 
ser famoso.^ 



t2)M;P)A)f»ÜR)Leey.o«e„ta.o„tu 
familia Juan 13:5 al ^. ¿Por qué dijo Pedro, 
''lávame también las mavíos y la cabeza".^ 

wtjQ^^ Canten "Esta lucecita mía". 
Luego den gracias a Jesús por mostrarnos 
cómo servir a los demás. Dile cómo servis- 
te a alguien el día de hoy. 



^ám ^é¡kt ^ám 4íít 4k 



y Jt)^ Durante el culto familiar de hoy, lean y 
comenten Juan 13:12 al 17. Lee nuevamente el versí- 
culo 16. JQue quiso decir Jesús.^ 

• AJ©D© Traza cinco veces el 
toy\\ory\o de tu pie y recorta esas 
"huellas". Divide el versículo para 
memorizar en cAwto partes. Anota 
una parte en cada huella. Mezcla las 
huellas para ver ({{kí tan rápido pue- 
des juntarlas nuevamente y formar el 
versículo. Pide a los m\tm\>ro^ de tu 
familia (([xt ellos también lo hagan. 

• Aj4^tJKj Arregla tu cuarto para 
el sábado antes (([xt te lo pidan. 





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ZPX R'iL El S 



ramatizando 
tow tu familia la historia de hoy. ¿Los 
pies de quien lavarás.^ 



LAlCiÜL 



Después de lavar- 
le los pies a tu mamá o a tu papá, 
dale m masaje de pies tOYi\o 
sorpresa. ¡Les encantará! 



¡AlCil 



Repitan juntos el 
versículo para memorizar. Luego 
canten m canto ({[kt hable de 
servir a los demás. Pide a Dios 
(\[kt te ayude a mostrar su amor 
sirviendo a los demás voluntaria 
y alegremente. 



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í^tíV" 



S»' 



leEllM 



Instrucciones: Usa el código de letras para descubrir la 

manera más importante de cómo demostrar 
que somos cristianos. 



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